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viernes, 13 de mayo de 2011

Análisis jurídico de la Tradición de Ricardo Palma "Don Dimas de la Tijereta"

Figuras procesales
Charo Dávalos R.


La presencia del derecho se aprecia en varios niveles en una de las tradiciones peruanas del ilustre peruano Ricardo Palma "Don Dimas de la Tijereta", cuento de viejas que trata de cómo un escribano le ganó un pleito al diablo. La explicación que se propone no se basa en la legislación existente en la época, es decir de la Colonia, sino en el examen de los personajes y los hechos a la luz de las concepciones del derecho al momento de la lectura.





1.         TRADICIÓN PERUANA:
          “DON DIMAS DE LA TIJERETA”
2.         MARCO TEMPO- ESPACIAL:
          La vida del personaje principal y las acciones están situadas en los tiempos iniciales del siglo XVIII, pues habiendo sido escrita la tradición en 1864, no cabe otra deducción de las referencias que consigna el texto: “allá por los primeros años del pasado siglo existía…” . Estas fechas pertenecen al Virreynato, siendo esta tradición, una de las que no menciona al virrey que gobernaba entonces.
          Don Dimas y Visitación viven en Lima o Ciudad de los Reyes. Dentro de este gran espacio geográfico, el narrador localiza tres escenarios menores:
a)   El “tugurio” del escribano, sito en el Portal de los escribanos;
b)   La casa de Visitación, sobre la cual no se detalla ubicación ni es descrita en ninguno de sus ambientes;
c)    El cerro de las “Ramas”, del cual tampoco se consigna información sobre su ubicación ni se escribe ningún aspecto.
3.         ARGUMENTO:
La tradición tiene como núcleo la historia de don Dimas de la Tijereta, un escribano miembro de la Real Audiencia, ya viejo, soltero, avaro, deshonesto en su función de su oficio que por la extraña avaricia vivía solo, acaudalando el dinero proveniente de su inmoral actuación. En la Vejez se enamora de Visitación, una bella joven de veinte años, que no responde a sus pretensiones amorosas, pero que obtiene provecho al aceptar los regalos y obsequios de los que la hacía objeto.
Para vencer el rechazo, don Dimas pacta con el diablo quedando en que le entregaría su almilla después de que, por un tiempo, le permita disfrutar de los beneficios del amor. En cumplimiento de lo convenido, el diablo cambia la conducta de Visitación y durante tres años Don Dimas saborea la felicidad deseada.
Vencido el plazo, don Dimas entrega su almilla, es decir, la prenda de vestir parecida a lo que hoy denominamos camiseta. El diablo intermediario lleva al escribano ante Satanás, quien promueve un proceso que concluye en cortísimo tiempo, con la absolución de don Dimas en virtud de que los jueces, en vida académicos, comprobaron que en el Diccionario de la Real Academia la palabra almilla aludía a una pieza de la ropa, pero no al diminutivo, ni mucho menos, al despectivo de alma. Vuelto a tierra, don Dimas enfrenta el final del hechizo pues Visitación había abandonado la casa y refugiado en un beaterio.
4.         PERSONAJES:
             El protagonista central es don Dimas de la Tijereta, escribano de número de la Real Audiencia de Lima. No se conoce su edad, pero se encuentra en la de la vejez, más cerca de la muerte que de la vida, con olor “acerca de bien morir”, como literalmente puntualiza Palma.
          Sobre su físico sólo se sabe que tiene “nariz ciceroniana” y lo demás se refiere a su vestimenta y presencia habitual. Su verdadero retrato es el moral. Palma diseña la figura de Don Dimas presentándolo como avaro, deshonesto, hipócrita, embustero, mentiroso, sinvergüenza, inescrupuloso, egoísta, incapaz de compartir, de disfrutar, de dar e interesado en su beneficio. En síntesis, se diría que es un mal hombre como persona y como funcionario y en lo religioso, un mal cristiano y mal católico.
            Visitación, es el otro personaje. Es una joven físicamente bella y atractiva. Moralmente es deshonesta e interesada. Acepta los requerimientos sólo por ventajas materiales. Sus defectos la predisponen a ceder ante la tentación demoníaca.
            El diablo, que se personifica en Satanás, sin participación directa, y en Lilit, “de bonita estampa, muy zalamero y decidor…”, “…correveidile de su majestad infernal”; “alegre y truhán”, con intervención en el argumento.
            En el plano secundario actúa la tía de Visitación como personaje secundario. Su retrato moral es desfavorable, pues llegar a ser castigada por la Inquisición e influye en la conducta incorrecta de su sobrina.
5.         TEMA:
Es el amor, cuya fuerza no está condicionada a la edad, al nivel social, a las creencias, a los temores e impulsa a la realización de acciones, aún reprobables, con el objeto de disfrutarlo. No es original. Se basa en la leyenda medieval, cuya más lograda expresión europea es Fausto de Goethe. Salvada la identificación del núcleo, es tradición, es la realización criolla de esta concepción del amor y de la explicación de lo posible a través de agentes y acciones extrahumana y no racional como el pacto con el diablo, en un marco de humor y picardía que eleva a triunfo la criollada.

6.         LA FORMA:
          Palma ha dividido el texto en cinco partes encabezadas por número romanos a modo de brevísimos y compendiosos capítulos que le imprimen variedad y suspenso. En el primero, Palma, sitúa la acción en el tiempo y en el espacio y presenta a Dimas de la Tijereta como personaje central, con algunas características.
          En el segundo revela a Visitación, de las referencias necesarias sobre su anónima tía y agrega algunas notas más sobre la conducta del escribano. El tercero está dedicado a narrar el encuentro de Dimas con Lilit y la concertación del convenio con el diablo, incluyendo la muestra del cumplimiento del compromiso esencial, que es la aceptación de Visitación. Encierra la cuarta parte los sucesos relativos a la finalización del contrato, y consecuentemente, el despliegue de las argucias de Dimas para salir liberado de la entrega de su alma al demonio. El quinto apartado asume la suerte de colofón sugerido a través de un paralelo con el destino de Judas Iscariote.
          “El tratamiento es innegablemente literario por su estructura y presentación textual en cuyo interior Palma ha usado correctamente los planos objetivo y subjetivo, el entrecruzamiento de la historia principal con la secundaria, el manejo de la información en pro de la variedad y el suspenso, a todo lo cual se añade el humor y el doble sentido tan sutil que conforma un todo animado por la gracia chispeante y el decir fluido en organizaciones sintácticas de palabras y frases que suenan y llegan bien al lector”[1].  

7.         ANÁLISIS JURÍDICO
          La presencia del derecho se aprecia en varios niveles. La explicación que se propone no se basa en la legislación existente en la época, es decir de la Colonia, sino en el examen de los personajes y los hechos a la luz de las concepciones del derecho al momento de la lectura.
          De acuerdo a este enfoque jurídico de este texto literario, los personajes se convierten en sujetos de derecho y el amor de Don Dimas de la Tijereta a Visitación deviene en una relación jurídica de convivencia, como el efecto central de un contrato en el que ella no interviene y que fuera celebrado entre don Dimas de la Tijereta y el demonio. Analizaremos por separado.

a)        Los sujetos de Derecho
Don Dimas de la Tijereta, hombre mayor de edad, instruido, capaz jurídico, responsable de sus actos. Obra por sí mismo, con su propia voluntad, sin presión de ningún otro agente y con intención dolosa, de fraude, de engaño. Es sujeto activo de la relación amorosa y del pacto con el diablo.
Visitación, mujer, capaz jurídica y por el entorno cultural, en forma relativa. Es consciente de su conducta en la primera etapa o del enamoramiento al recibir los obsequios a sabiendas que no le correspondía. Influye sobre ella su tía, quien la induce hacia ese comportamiento. En la segunda etapa, de la convivencia, actúa bajo la influencia demoníaca sin voluntad propia, a modo de presión que se ejerce sobre ella. Es sujeto pasivo de la relación amorosa y no interviene como parte formal en el pacto. Es parte de hecho.
Satanás y Lilit, han sido humanizados. Para intervenir en el pacto se vuelven hombres, consecuentemente, sujetos de Derecho. Satanás, actúa como mandante. Concede verbalmente su representación a Lilit y le autoriza negociar con amplias facultades en su nombre, con Dimas de la Tijereta. Lilit actúa como mandatario, y como tal, don Dimas de la Tijereta y conviene en las cláusulas del contrato.
b)        El Contrato
Don Dimas de la Tijereta y Satanás, a través de Lilit, celebran un contrato en el que convienen el objeto del contrato y el plazo de vigencia. El acuerdo entre Dimas y el demonio tiene como objeto “el amor y posesión de una mujer”. En esta coincidencia manifiesta de ambas voluntades, el objeto pasa a ser obligación del demonio y derecho de Dimas de la Tijereta. La contraprestación de la obligación debida a Satanás es la entrega de su “almilla”. Por lo tanto, la cesión de su “almilla” es la obligación de Dimas y derecho de Satanás.
El contrato acordado establece una vigencia improrrogable de tres años. Durante este período, Satanás concede el disfrute del beneficio y al cumplimiento del término convenido, Dimas de la Tijereta enfrenta la obligación de entregar a Satanás su “almilla”.
El contrato se celebra por escrito, en documento debidamente firmado por las partes contratantes y refrendadas con el sello del infierno. Este se ejecuta plenamente sin problemas. Satanás cumple con la obligación contraída y Dimas de la Tijereta como beneficiario, disfruta.
Respecto a la resolución del contrato, el problema se presenta al término del contrato. No es que Dimas de la Tijereta incumplía su obligación, sino que el diablo no se da por satisfecho por la diferencia conceptual respecto al término que constituye la obligación de Dimas. Mientras para Dimas, su obligación consistía en entregar una prenda de vestir llamada “almilla”, Satanás exigía la entrega de su alma, es decir, su espíritu.
La incomprensión da lugar al empleo de la fuerza sobre Dimas, hasta que sus reclamos son escuchados por Satanás, quien dispone un PROCESO SUMARIO. Este se reduce a la comprobación del significado de la palabra en el diccionario oficial del idioma. Ofician de jueces las almas condenadas de académicos, quienes dan la razón a Dimas. Satanás acepta el fallo y ordena la devolución de Dimas a la tierra. Acepta su derrota y se queda con la “almilla”.
En cuanto a los Efectos de la resolución, solucionado el conflicto, la resolución del contrato implica:
a)     El retiro de Visitación de la casa de Dimas.
b)     La prohibición de admitir el alma de escribanos en el infierno
c)     Suicidio de Dimas
d)     Instalación de su alma en un avaro al no ser recibido ni en el cielo, ni en el purgatorio, ni en el infierno
e)     La aceptación de la “almilla” como cumplimiento de la “contraprestación.
De otra parte, en lo que se refiere a la intención de las partes, vemos que Satanás obró de buena fe, aunque equivocado; Dimas de la Tijereta, actuó de mala fe, a sabiendas que no se comprometía a entregar su alma.
En cuanto a Visitación, ella no es parte. En el texto no figura nominada. En la relación convivencial con Dimas como efecto del pacto con el diablo, Visitación pierde su condición de sujeto de derecho y se transforma en objeto de derecho. De ella disponen sin su voluntad, tanto Satanás como Dimas, con un régimen semejante al de una esclava, carente de libertad para decidir y en condición de incapaz jurídica. Participa de hecho en la ejecución del contrato.
En lo que respecta a la Fuerza del contrato, este se evidencia en el castigo inferido por la Inquisición a la tía de Visitación, por rufiana. También sobre la organización administrativa y judicial de la Colonia a través de uno de sus órganos: La Real Audiencia de Lima. De la misma manera, sobre la condición de Dimas, en tanto auxiliar de justicia.
En el contrato, el comportamiento de Satanás, asume una posición “legalista”. No hace uso de su fuerza para tomar la “justicia” por sí mismo, sino que se somete al arbitrio de terceros que actúan como tribunal. También es “legalista”, cuando acata el veredicto y ordena el cumplimiento del fallo, no obstante que le es adverso y significa terminar afectado en su interés contractual.
De idéntica manera, la conducta procesal, determina la solución del conflicto sin dilaciones y evaluando debidamente la prueba central.
Dentro y fuera del contrato, el lenguaje jurídico se expresa en frases como “doy fe”, “devolver el recurso por improcedente”, “notificarla”, “alegato de bien probado”, “festinación del procedimiento”, “que todo lo hecho y actuado era nulo y contra la ley”, “condenar en costas”, etc.
8.         CONTEXTO HISTÓRICO
          La tradición es situada en la Colonia,  época que describe una organización política dependiente en lo administrativo y tributaria en lo económico. Es en la metrópoli donde se toman las decisiones supremas, se regimenta la vida y se sancionan conflictos. El poder e iniciativa del virrey están limitados por la voluntad del rey, quien conforma la última y definitiva instancia decisoria.
          Toda la organización política descansa en una dualidad de poderes: el civil, a cuya cabeza estaba el virrey; y el religioso, presidido por el arzobispo. Tengamos en cuenta que la vida colonial entonces, transcurre en conciliaciones y alejamientos calculados entre funcionarios virreinales y eclesiásticos. Como espectador en suspenso, discurre el pueblo, quien en muchas ocasiones reserva su opinión hasta haberse asegurado con el fin de preservarse de represalias del vencedor.
          Más allá de las capas sociales altas, caracteriza la ideología de aquella época el acentuado sentimiento religioso, actuantes como guía y meta de la actividad cotidiana. Para todos los sectores sociales, la vida monarcal y conventual es muy respetable y vista tanto como expiatoria y como ansia de perfección humana y acercamiento a la divinidad.
          La religión es, en consecuencia, una fuerza que gobierna la conducta más allá del temor a la Inquisición y a la excomunión que marcan indeleblemente un sello represor inexorable.
9.         CONTEXTO ECONÓMICO
          La conquista significó la ruptura de la estructura económica social Incaica, pasando de un sentido de propiedad colectiva, a otro totalmente diferente: el concepto europeo de propiedad privada de los bienes económicos (tierras, minas, obrajes, ganado, etc). Los fines españoles de enriquecimiento absoluto, mediante la explotación de los recursos naturales de la Américas, determinó la necesidad de mano de obra barata y sumisa, que proporcione una rápida y eficaz riqueza.
          La economía entonces, descansa sobre la propiedad territorial, existiendo formas de comercio interno y marítimo. A partir de la colonia existe el intercambio a través de la compra-venta con dinero. Lamentablemente, el espíritu español venido a estas tierras, era incompatible con la paciente forma de tener fortuna mediante el esfuerzo del trabajo digno, sumiéndose en la “ociosidad nobiliaria” y obligando al indio al trabajo inhumano; al respecto, los repartimientos y las encomiendas jugarían un rol determinante.
10.      CONTEXTO SOCIAL
En el aspecto social, para la Colonia, los conquistadores fundan la casta dominante que se ubica en el ápice de la pirámide social. Sus hijos habidos en nativas darán lugar a los mestizos y los procreados en madre española determinará el criollo. Conforman los sectores dominados los indios y los negros traídos del África como esclavos para sustituir al indígena en la costa.
“El prestigio social se basa en el privilegio por distinciones honoríficas y en el dinero, siendo suficiente el primero. Indios y negros asumen el trabajo productivo. La división funciona aun en el clero, donde indios y negros sólo acceden a donados; en el ejército donde los capitanes son los españoles, así como en la administración pública y funciones políticas del Virreynato”. [2]
  El criollo también resulta afectado por la discriminación y las limitaciones. La población contribuye a favor del poder civil y el religioso. Son ocupaciones de las capas altas, el sacerdocio y la milicia, y luego las funciones públicas.

11.      CONTEXTO CULTURAL
Culturalmente, a partir de la Conquista, se impone un Perú oficial de corte urbano occidentalizado sobre el otro Perú ancestral de corte rural. Prevalece la ciudad sobre el campo; el castellano sobre el quechua; la religión cristiana monoteísta sobre las creencias andinas; la costa sobre la sierra, y particularmente Lima sobre todo el resto del Perú.
12.      ASPECTO VALORATIVO DE LA TRADICIÓN
          En principio, la tradición “Don Dimas de la Tijereta” es una de las tantas narraciones de Ricardo Palma que se basa en hechos sobrevivientes en la conciencia colectiva, junto al humor intrínseco que las distingue y a la fantasía que les da la factura estética, que contienen información de naturaleza jurídica, directa o indirecta, precisa o imprecisa ya sea como dato o en las acciones y en los personajes involucrados.
          Por ende, resulta ser una de las tradiciones que así como contiene una historia principal completa presentada literariamente, con lenguaje de nivel coloquial, también refleja un amplio contenido jurídico, susceptible de interpretación y explicación con referencia a las concepciones jurídicas correspondientes a la época real del texto y a la época de la lectura del texto. Es consecuentemente, un planteamiento formulado a la luz de la teoría del derecho,  a la doctrina del derecho, sin referencia a la legislación colonial o, si se quiere, sin confrontación ni sustento en el ordenamiento jurídico o derecho positivo que rigió las relaciones entre los sujetos de derecho durante el Virreynato.


[1]       TAUZIN CASTELLANOS, Isabelle. “Las tradiciones de Ricardo Palma. Claves de una coherencia”. Universidad Ricardo Palma, Lima. 1999. Pp. 34-39.
[2]      RODRIGUEZ CHÁVEZ, Iván. “Otra ventana sobre Ricardo Palma”. Editorial Universitario. 1er edición. Universidad Ricardo Palma. 2003. pp. 116-117.


4 comentarios:

PerciJara dijo...

Gracias por compartir este tema. Mucho de nuestra literatura guarda muchos aspectos de ser analizados. Ya me suscribi..soy de Arequipa. Abrazos

Charito dijo...

@PerciJaraLas gracias a ti por ser un seguidor de este blog cuyo fin es compartir y difundir temas para sus investigaciones. Saludos.

Anónimo dijo...

Charo, conoce usted de alguna obra que pueda ser analizada desde lo juridico? ojala y me responda, se le agradece.

Anónimo dijo...

So Great! :D

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